Rodados de Obsidiana – Paquete x 50 gr
$30.000
Paquete de 50 gramos con entre 5 y 7 rodados de obsidiana de México, de unos 8 gramos por pieza, negros y de un brillo de espejo. Tamboreados, sin tratamiento de color.
Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.
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Descripción
Rodados de obsidiana, paquete de 50 gramos
Cincuenta gramos que a este calibre se reparten entre cinco y siete piedras, de unos ocho gramos cada una.
El negro es total y el brillo es lo que llama la atención: no es el brillo satinado de una piedra opaca sino el de un espejo, porque esto no es una piedra en sentido estricto. Puestas contra la luz, las piezas más finas dejan pasar un pardo muy oscuro por el borde.
El tambor las dejó lisas y de contorno suave, sin aristas. Alguna muestra una zona gris con un ligero cambio de reflejo, del propio material.
De dónde viene
De México. La obsidiana es vidrio volcánico, y esa es toda su historia: lava tan rica en sílice y tan viscosa que, al enfriarse de golpe al salir a la superficie, los átomos no tuvieron tiempo de ordenarse en una red cristalina. Se quedaron desordenados, como en el vidrio de una ventana.
Por eso no tiene sistema cristalino, ni caras, ni exfoliación, y por eso se rompe en superficies curvas y de filo cortante. Ese filo la convirtió durante milenios en la materia prima de las herramientas de corte de Mesoamérica: hojas de obsidiana capaces de un borde más fino que el de un bisturí de acero. México fue y sigue siendo su territorio.
Es también un material geológicamente joven y, a escala de la Tierra, efímero: con el tiempo el vidrio termina cristalizando por su cuenta. No hay obsidiana muy antigua.
Lo que representa
Katrina Raphaell la trata como una de las maestras más exigentes de su repertorio y avisa antes de recomendarla: dice que no debería usarse sin saber lo que hace. La describe como un espejo que refleja los defectos y amplifica los miedos y las actitudes egocéntricas, y sostiene que su trabajo es llevar la mente por las zonas oscuras de lo subconsciente. No la presenta como una piedra amable.
Nina Llinares llega a algo parecido por otra vía: la llama poderosa y de efecto espejo, y le atribuye la capacidad de situar en la realidad cuando lo que se persigue es imposible. Aporta, dice, sentido de la proporción.
Las dos coinciden en que su función es enseñar lo que hay, no consolar. Acompaña, no sustituye ningún tratamiento, y ninguna de las dos fuentes reporta efectos adversos.
Cómo se cuida
Con dureza entre 5 y 5,5 se raya con más facilidad de lo que su brillo sugiere: la raya el cuarzo, la raya la arena y, en una superficie tan espejada, cualquier rayón se ve. Se guarda aparte.
Es vidrio, así que su punto débil es el golpe: puede saltar una lasca de borde afiladísimo. Si una pieza se astilla, conviene manipular el fragmento con cuidado.
Agua a temperatura ambiente y jabón neutro, sin problema. Evita los cambios bruscos de temperatura, que es lo que más castiga a un vidrio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas piedras trae el paquete?
Entre cinco y siete. Se vende por peso: son cincuenta gramos, y a unos ocho gramos por piedra salen cinco, seis o siete según cómo se combinen los calibres.
¿Es un cristal?
No, y ahí está lo interesante. Es vidrio volcánico: sus átomos nunca llegaron a ordenarse porque la lava se enfrió demasiado rápido. Es el único material de la línea que no tiene estructura cristalina.
¿Se raya con facilidad?
Más de lo que parece. Está por debajo del cuarzo, y en una superficie de espejo los rayones se notan enseguida. Guárdala en su propia bolsa.
Información adicional
| Peso | 0,05 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 5 × 5 × 3 cm |
| Dureza Mohs | 5 a 5,5 |
| Tolera agua | Sí |
| Origen | México |
| Tratamiento | Tamboreado, sin tratamiento de color |
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