Cuarzo Maestro Grávido 113gr
$121.000
Pieza única de 113 gramos y 8 × 4,5 × 4 centímetros, del valle del Jequitinhonha, con una punta de cuarzo crecida hacia el interior del cristal. Natural, sin pulir y sin tratamiento.
Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.
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Descripción
Cuarzo maestro grávido de 113 gramos
La pieza pesa 113 gramos y mide 8 × 4,5 × 4 centímetros. Es un cristal alargado, de los que piden colocarse acostados, con la terminación completa en un extremo y la fractura de desprendimiento en el otro.
Lo que hay que mirar está adentro. A través de una de las caras se ve un cristal más pequeño, con su propia terminación, metido en el cuerpo del grande. No es un velo ni una mancha: tiene aristas, tiene punta, tiene volumen. Se distingue mejor moviendo la pieza contra la luz, porque su forma aparece y desaparece según el ángulo.
Y por el costado, ya fuera, corre una hilera de cristalitos pequeños crecidos sobre la cara del grande, de esos que en Brasil se ven en las piezas que salieron de la parte alta de una geoda.
El resto del cuerpo es translúcido, entre transparente y lechoso, con las caras naturales alternando lustre y satinado. No pasó por taller.
De dónde viene
Del valle del Jequitinhonha, en Minas Gerais, de las vetas hidrotermales que atraviesan la sierra del Espinhaço. Es la zona a la que volvemos una vez al año a recorrer minas buscando ejemplares con algo que contar.
Un cristal dentro de otro cristal ocurre cuando el cuarzo se detiene. Sobre una de sus caras interiores nace un cristal nuevo, pequeño, que crece por su cuenta; y cuando el cuarzo grande retoma el crecimiento, en vez de empujarlo hacia fuera lo va rodeando hasta dejarlo dentro. El pequeño no se disuelve ni se rompe: queda encerrado, entero, con sus caras intactas.
Es una historia distinta de la del fantasma, aunque a primera vista se parezcan. El fantasma es una superficie: un plano con la forma del cristal, marcado por un depósito, que se percibe como una sombra. Aquí no hay sombra, hay cuerpo.
Lo que representa
El nombre viene de los mineros del valle del Jequitinhonha. Le dicen cuarzo grávido, cuarzo embarazado, cuando una punta de cuarzo crece hacia el interior de otra: es un término nacido en la mina, de mirar mucha piedra y necesitar una palabra para lo que se repetía.
En Cristal Celeste lo consideramos un cuarzo maestro, y esa es postura nuestra: la sostenemos por lo que la figura muestra. Un cristal que en lugar de crecer solo hacia fuera guardó algo hacia adentro. Para nosotros representa la capacidad de viajar al interior de uno mismo, la capacidad de observarse. Y creemos que es una piedra para quien está en ese trabajo, no para quien busca proyectarse.
Acompañamiento, nunca sustituto de un tratamiento.
Cómo se cuida
El cuarzo mide 7 en la escala de Mohs y es insoluble salvo en ácido fluorhídrico, así que se lava con agua y jabón neutro y se seca con un paño suave. No está teñida, irradiada ni recubierta, y el cristal interior está sellado dentro del cuarzo, fuera del alcance de cualquier cosa que se aplique por fuera.
Lo que pide atención es la hilera de cristalitos del costado y el filo de la terminación. La tenacidad del cuarzo es frágil y su fractura concoidea: se raya poco, pero un golpe seco le salta una lasca, y los cristales pequeños que sobresalen son lo primero que se lleva un roce. La mineralogía completa está en el diccionario.
Preguntas frecuentes
¿Recibo exactamente el ejemplar de la fotografía?
Sí, porque hay uno solo. La posición del cristal interior, su tamaño y la hilera de cristalitos del costado pertenecen a esta pieza y no se repiten en ninguna otra.
¿En qué se diferencia de un cuarzo fantasma?
En que el fantasma no es un cuerpo. Un fantasma es una superficie: un plano con la forma exacta del cristal que lo contiene, marcado por un depósito de mineral y sellado después, que se percibe como una sombra o como un triángulo suspendido, sin volumen propio. En un grávido lo que hay dentro es un cristal, con sus caras y su punta, que creció ahí y quedó encerrado. Se confunden en la foto y no se confunden en la mano.
¿Es un cristal roto o dañado?
No. La superficie de desprendimiento del extremo es por donde la pieza se separó de su matriz en la mina, y la tienen casi todos los cristales naturales que no se recogen enteros con su roca. Nada de eso afecta al interior, que es lo que hace única a esta pieza.
Información adicional
| Peso | 0,113 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 8 × 4,5 × 4 cm |
| Dureza Mohs | 7 |
| Tolera agua | Sí |
| Origen | Brasil, valle del Jequitinhonha |
| Tratamiento | Ninguno |
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