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Cuarzo Elestial Ahumado

Rango de precios: desde $32.000 hasta $62.000

Siete piezas únicas de Brasil, entre 33 y 65 gramos, de cuarzo ahumado con caras escalonadas y grabados en la superficie. Sin tratamiento.

Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.

Descripción

Cuarzo elestial ahumado de Brasil

En estas piezas en vez de un prisma liso rematado en punta, el cristal creció por escalones. Las caras no son planas sino que se hunden y se levantan, hay terminaciones a distintas alturas y en distintas direcciones, y la superficie está grabada con relieves que dibujan triángulos, escalones y surcos.

Ese aspecto no es desgaste ni fractura. Es la forma en que crece un cuarzo cuando las aristas avanzan más rápido que el centro de las caras: el cristal queda hueco por dentro de su propio contorno, con el esqueleto de la figura completa pero sin llenarla. De ahí el nombre técnico —cuarzo esquelético— y de ahí que dos piezas del mismo bolsillo no se parezcan entre sí.

El color va del gris parduzco al casi transparente, más cargado en las zonas de mayor espesor. Varias llevan trazos anaranjados de óxido de hierro metidos en las grietas del grabado, y en el interior se ven planos y velos que separan el cuerpo del cristal en tramos. Son piezas para mirar a contraluz, girándolas: lo que en reflejo parece opaco, al trasluz se abre.

De dónde viene

De Brasil. El color ahumado no es una inclusión ni un tinte: es un centro de color, un defecto puntual en la propia red del cuarzo. En algunos puntos donde debería ir un átomo de silicio hay uno de aluminio, y la radiación natural que emiten los elementos radiactivos de las rocas del entorno, actuando durante millones de años, deja atrapado allí el defecto que absorbe la luz y produce el pardo. Es por eso que el cuarzo ahumado natural aparece sobre todo en terrenos graníticos y pegmatíticos, que son los que más elementos radiactivos contienen.

Conviene decirlo con precisión porque circula otra explicación: que el cuarzo ahumado se oscureció por el calor del magma. No es el calor. El calor, de hecho, hace lo contrario: por encima de cierta temperatura el color desaparece.

Lo que representa

Katrina Raphaell les dedica un capítulo entero y los llama un regalo de los ángeles. Su lectura arranca justamente de lo que se ve: dice que lo más distintivo de estos cristales es que están grabados y estratificados con marcas, y que esos relieves funcionan como «los símbolos de un alfabeto cósmico» escritos en la piedra. Los asocia al chakra de la corona y a la mente que se ordena, y sostiene que su trabajo es aclarar lo que estorba antes de abrir nada.

Es una autora poco complaciente con estas piezas y conviene recogerlo tal cual: advierte que son cristales potentes, que conviene conocerlos antes de usarlos con otras personas y que si alguien está confundido o alterado los elestiales amplifican ese estado en vez de calmarlo. Recomienda pedir permiso explícito antes de emplearlos en una sesión.

Nina Llinares, por su parte, sitúa el cuarzo ahumado en el primer chakra y en los chakras de los pies, y le atribuye limpieza y arraigo: lo describe como un mineral de calma y de prudencia, útil «a la hora de tener que tomar determinaciones importantes».

Es acompañamiento, no sustituye ningún tratamiento médico. Ninguna de las dos autoras reporta efectos adversos: no hay contraindicaciones documentadas.

Cómo se cuida

Es cuarzo, y aguanta el agua y el manejo diario sin problema. Los dos cuidados que sí pide vienen de su forma, no de su composición.

El primero: las terminaciones que sobresalen de un cristal escalonado son la parte que se rompe. Un golpe seco en una punta desprende un fragmento que no vuelve a pegarse igual. El segundo: los grabados y los huecos retienen polvo, y limpiarlos con un cepillo duro redondea el relieve, que es justamente lo que hace interesante a la pieza. Agua tibia, pincel suave y secado al aire.

El sol prolongado tampoco le conviene: el mismo mecanismo que le dio el color puede deshacerlo, y una pieza que pase meses en una ventana se aclara.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un elestial y un cuarzo ahumado cualquiera?

El mineral es el mismo. Elestial nombra la forma de crecimiento —escalonada, con varias terminaciones y la superficie grabada—, no una composición distinta. Un cuarzo ahumado corriente tiene caras lisas y una sola punta.

¿Cómo sé que el color no es artificial?

Los cuarzos irradiados en laboratorio salen de un pardo muy oscuro, casi negro, y muy parejo en toda la pieza. Estos son claros, desiguales y con el color repartido por zonas de crecimiento, que es el reparto que deja la irradiación natural. Nina Llinares insiste en esa misma distinción en su ficha del mineral.

¿Por qué son tan distintas entre sí si vienen del mismo lote?

Porque un cristal esquelético crece rellenando su contorno de forma incompleta, y qué zonas quedan huecas depende de detalles del bolsillo donde se formó. Ese es el rasgo del hábito: la irregularidad es sistemática, no accidental.

Información adicional

Peso N/D
Peso

33 g, 36 g, 40 g, 45 g, 46 g, 60 g, 65 g

Dureza Mohs

7

Tolera agua

Origen

Brasil

Tratamiento

Ninguno

Valoraciones

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Cuarzo Elestial Ahumado
Rango de precios: desde $32.000 hasta $62.000