Rodados de Crisocola Pequena – Paquete x 50 gr
$40.000
Paquete de 50 gramos con entre 9 y 11 rodados de crisocola de Perú, de unos 5 gramos por pieza, turquesa moteado de gris oscuro y vetas blancas. Tamboreados, sin tratamiento de color.
Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.
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Descripción
Rodados de crisocola, paquete de 50 gramos
Cincuenta gramos que a este calibre se reparten entre nueve y once piedras, de unos cinco gramos cada una. Es el calibre más pequeño de la línea: piezas que caben varias en el hueco de la mano.
El color no es uno solo ni está repartido por igual. Hay piezas de turquesa franco, otras de verde azulado apagado y algunas casi grises, y dentro de cada una el color se corta con moteados gris oscuro y negro y con vetas blancas que la atraviesan. Ese blanco es sílice: la crisocola pura es demasiado blanda para tomar pulido, y lo que permite tamborearla es la matriz de cuarzo que la sostiene.
Son opacas. Ninguna se parece a la siguiente, y las que menos turquesa tienen no son piezas peores: son el mismo material con más matriz a la vista.
De dónde viene
De Perú. La crisocola es un silicato de cobre hidratado, y ahí está el origen de su color: el mismo cobre que en otras condiciones da el verde de la malaquita, aquí, con agua en la estructura, tira al azul.
Se forma en la zona de oxidación de los yacimientos de cobre, es decir en la parte alta de la veta, donde el agua y el aire han estado descomponiendo los minerales originales durante mucho tiempo. Por eso aparece casi siempre acompañada: rellenando huecos, tapizando grietas, entreverada con cuarzo y con otros minerales de cobre. Encontrarla sola y compacta es raro, y encontrarla así en calibre de rodado, más raro todavía.
El nombre viene del griego y significa literalmente cola de oro: los antiguos la usaban como fundente para soldar el oro.
Lo que representa
Nina Llinares la sitúa en el cuarto chakra y sobre el esternón, en la zona del timo. La llama piedra de conexión femenina y la asocia con los arquetipos de la Madre Tierra, y le atribuye honestidad, valentía y lealtad. Añade una condición que no es habitual en su registro: dice que su vibración responde a quien la lleva con intenciones transparentes y no responde a quien no.
La recomienda especialmente a quien esté trabajando en recuperar la autoestima, y en los cambios de hábito sostenidos en el tiempo.
Acompaña, no sustituye ningún tratamiento, y la fuente no reporta efectos adversos.
Cómo se cuida
Es el mineral más blando de la línea de rodados: 2,5 en la escala de Mohs. La raya una uña. Lo que ves pulido lo permite el cuarzo que la acompaña, pero las zonas de crisocola pura siguen siendo tan blandas como el yeso.
Se guarda sola, en su propia bolsa, lejos de cualquier otra piedra del catálogo. Y no se moja: el agua prolongada la degrada y los ácidos y limpiadores la atacan. Paño seco, y nada más.
Tampoco conviene el sol directo prolongado, que apaga el azul.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas piedras trae el paquete?
Entre nueve y once. Se vende por peso: son cincuenta gramos, y a unos cinco gramos por piedra salen nueve, diez u once según cómo se combinen los calibres.
¿Por qué unas son mucho más azules que otras?
Porque la crisocola no crece en masa uniforme, sino repartida dentro de otra roca. Una pieza con mucho turquesa y otra con mucho gris salieron del mismo trozo: cambia cuánta crisocola quedó en cada una y cuánta matriz.
¿Se puede mojar?
No. Es blanda y porosa, y el agua prolongada la deteriora. Se limpia con un paño seco.
Información adicional
| Peso | 0,05 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 5 × 5 × 3 cm |
| Dureza Mohs | 2,5 |
| Tolera agua | No. Solo paño seco |
| Origen | Perú |
| Tratamiento | Tamboreado, sin tratamiento de color |
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