Rodados de Agata Bandeada – Paquete x 50 gr
$35.000
Paquete de 50 gramos con entre 5 y 6 rodados de ágata bandeada de Botswana, de unos 9 gramos por pieza, naranjas y terracotas con bandas crema. Tamboreados, sin tinte.
Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.
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Descripción
Rodados de ágata bandeada, paquete de 50 gramos
Cincuenta gramos que a este calibre se reparten entre cinco y seis piedras, de unos nueve gramos cada una. Ovaladas y de dos centímetros, el tamaño que se cierra dentro del puño.
El color de este lote va del naranja encendido al terracota y al rojo ladrillo, con bandas crema y blancas que lo cruzan. En algunas piezas las bandas son anchas y bien marcadas, y se ve el dibujo concéntrico completo; en otras el color llega casi parejo y la banda aparece solo en un borde. No hay dos iguales, y no por una manera de decir: el dibujo depende de por dónde cortó el tambor la capa que estaba debajo.
En varias piedras se ve, bajo el pulido, una red muy fina de fisuras que recorre la superficie como un craquelado. Es interna: al pasar el dedo no se siente nada y la piedra está entera. Cambia cómo se refleja la luz y hace que esas piezas se vean menos vidriosas y más mates que el resto del paquete.
De dónde viene
De Botswana. El ágata es una calcedonia, es decir cuarzo, pero con los cristales tan pequeños que no se distinguen ni con lupa: en vez de una punta con caras se forma una masa compacta de fibras microscópicas.
Crece dentro de cavidades de rocas volcánicas. El agua cargada de sílice entra en el hueco, deposita una capa contra la pared y se retira; vuelve a entrar con otra química y deposita otra. Cada banda es una de esas entradas, con su propio color y su propio grado de translucidez según lo que llevara disuelto el agua y a qué velocidad se depositó. Por eso el dibujo no se repite: es el registro de una secuencia que ocurrió una sola vez, y al cortar la piedra en cualquier dirección se atraviesa esa secuencia por un sitio distinto.
El naranja de este lote viene del óxido de hierro repartido dentro de la calcedonia. La cantidad de hierro decide el tono: poco da un naranja claro, mucho lo lleva al rojo ladrillo y, si es muchísimo, la piedra se oscurece y pierde translucidez. Es la misma escala de color, con más o menos del mismo ingrediente.
Lo que representa
Nina Llinares tiene ficha para este material bajo el nombre de ágata cornalina. La sitúa en el segundo chakra y la describe como proyectiva y fortalecedora, una piedra que equilibra las emociones y el poder personal. Le atribuye alegría de vivir, entusiasmo y creatividad, y la recomienda para las etapas en que alguien se siente cansado o desilusionado de su propia vida.
Katrina Raphaell la lee desde el color y llega a un sitio parecido. La llama la gema de la tierra —los amaneceres dorados, los atardeceres rojos, la hoja de otoño— y dice que no es una piedra que proyecte luz, sino que devuelve la profundidad del color del mundo físico. Por eso, sostiene, sirve para aterrizar la atención en el momento presente, en quien anda disperso.
Las dos coinciden en algo: no es una piedra de elevación sino de arraigo. Acompaña, no sustituye ningún tratamiento, y ninguna de las dos fuentes reporta efectos adversos.
Cómo se cuida
Es de las piedras más resistentes del catálogo: entre 6,5 y 7 en la escala de Mohs, la misma dureza del cuarzo. Tolera el agua a temperatura ambiente, el jabón neutro y el uso diario, y no tiene exfoliación.
El cuidado va en la dirección contraria a la de siempre: el ágata raya a las demás. Guárdala aparte de calcitas, fluoritas y aragonitos, que son mucho más blandos y se llevarían la peor parte.
Evita los cambios bruscos de temperatura, que pueden abrir una fisura interna, y los limpiadores abrasivos, que apagan el pulido.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas piedras trae el paquete?
Entre cinco y seis. Se vende por peso: son cincuenta gramos, y a unos nueve gramos por piedra salen cinco o seis según cómo se combinen los calibres.
Esas líneas finas de la superficie, ¿son grietas?
Son fisuras internas, no roturas. Están bajo el pulido y por fuera no se sienten: la piedra está entera y se puede manipular con normalidad. Aparecen en unas piezas y no en otras, y son parte de lo que hace que ninguna se parezca a la siguiente.
¿Cómo distingo un ágata teñida?
Por el color y por dónde se concentra. Los azules eléctricos, los fucsias y los verdes intensos que se ven en muchos puestos no existen en el ágata natural. Y en una piedra teñida el pigmento entra por las fisuras, así que las grietas se ven más oscuras y más saturadas que el cuerpo de la piedra. Estas no lo están: el color atraviesa la piedra parejo.
Información adicional
| Peso | 0,05 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 5 × 5 × 3 cm |
| Dureza Mohs | 6,5 a 7 |
| Tolera agua | Sí |
| Origen | Botswana |
| Tratamiento | Tamboreado, sin tinte |
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