Cuarzo Maestro Grávido 308gr
$330.000 El precio original era: $330.000.$264.000El precio actual es: $264.000.
Pieza única de 308 gramos y 11 × 5,5 × 5,5 centímetros, del valle del Jequitinhonha, con una punta interior dibujada a lo largo de todo el eje del cristal. Natural, sin pulir y sin tratamiento.
Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.
1 disponibles
Descripción
Cuarzo maestro grávido de 308 gramos
Once centímetros de largo, 308 gramos, y una terminación ancha y completa en un extremo. Es una pieza para tener acostada, y de las dos que traemos es la que enseña el fenómeno a mayor escala.
Dentro, recorriendo el eje casi de punta a punta, se dibuja una punta interior alargada, más estrecha que el cristal que la contiene, con su propio remate. Y al costado, pegado y crecido sobre la cara, hay un segundo cristal más pequeño, este ya por fuera. La pieza tiene por tanto las dos cosas a la vez: un cristal alojado dentro y otro adherido fuera.
Las caras naturales tienen una textura de superficie disuelta —satinada, con relieve fino, casi escarchada— que es la huella de un fluido que siguió circulando después de que el cristal terminara de crecer. Es un rasgo del yacimiento, no un desgaste. Una veta ocre muy tenue asoma en una de las caras.
De dónde viene
Del valle del Jequitinhonha, en Minas Gerais, de las vetas hidrotermales de la sierra del Espinhaço, la misma zona que recorremos una vez al año.
Un cristal dentro de otro cristal ocurre cuando el cuarzo se detiene. Sobre una de sus superficies interiores nace un cristal nuevo que crece por su cuenta, y cuando el cuarzo grande retoma el crecimiento, en lugar de empujarlo hacia fuera lo va envolviendo hasta dejarlo dentro, con sus caras intactas. Aquí eso no ocurrió en un rincón: la forma encerrada atraviesa el cuerpo de punta a punta.
Y sobre esa textura escarchada de las caras: el fluido hidrotermal que llena estas vetas no se apaga de golpe. Cuando baja la saturación, deja de aportar sílice y empieza a llevársela, atacando primero las aristas y las superficies. Lo que se toca en esta pieza es esa última etapa.
Lo que representa
Los mineros del valle del Jequitinhonha llaman cuarzo grávido —cuarzo embarazado— a las piezas que llevan una punta de cuarzo crecida hacia su interior. Es el nombre coloquial que le han dado de siempre a lo que veían repetirse delante de ellos.
En Cristal Celeste lo consideramos un cuarzo maestro, y esa es postura nuestra. La sostenemos por lo que la forma dice: un cristal que guardó algo hacia adentro en lugar de crecer solo hacia fuera. Para nosotros representa la capacidad de viajar al interior de uno mismo y de observarse — y en esta pieza, donde la punta interior recorre el eje entero, esa figura se lee de un vistazo.
Acompañamiento, nunca sustituto de un tratamiento.
Cómo se cuida
El cuarzo mide 7 en la escala de Mohs y es insoluble salvo en ácido fluorhídrico: agua, jabón neutro y un paño suave. No está teñida, irradiada ni recubierta.
Dos cuidados propios de este ejemplar. El cristal adherido al costado es la parte más expuesta y la primera que sufre un golpe. Y la textura escarchada de las caras retiene polvo, así que se limpia con un pincel suave y no frotando: frotar con un paño solo lo mete en el relieve. La mineralogía completa está en el diccionario.
Preguntas frecuentes
¿Recibo exactamente el ejemplar de la fotografía?
Sí, porque hay uno solo. El recorrido de la punta interior, la posición del cristal adherido y el relieve de las caras pertenecen a esta pieza y no se repiten en ninguna otra.
Las caras se ven mates y con relieve. ¿Está desgastada?
No, y es al revés: es información. Esa textura la dejó el fluido de la veta al invertirse el proceso y empezar a disolver el cristal que antes alimentaba. Es la última etapa de su formación, escrita en la superficie. Una pieza pulida no la tendría, porque el taller se la habría llevado.
¿El cristal interior se ve a simple vista?
Sí, y no hace falta lupa. Se busca moviendo la pieza contra la luz: la forma encerrada aparece y desaparece según el ángulo, porque lo que la hace visible es cómo se refracta la luz al entrar y salir de ella. Con luz difusa cuesta más; con luz directa y girándola despacio se sigue de punta a punta.
Información adicional
| Peso | 0,308 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 11 × 5,5 × 5,5 cm |
| Dureza Mohs | 7 |
| Tolera agua | Sí |
| Origen | Brasil, valle del Jequitinhonha |
| Tratamiento | Ninguno |
Debes acceder para publicar una valoración.







Valoraciones
Aún no hay reseñas