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Drusa Amatista Brasilera 1.747gr

El precio original era: $830.000.El precio actual es: $498.000.

Pieza única de 1.747 gramos y 21 × 15 × 7,5 cm, de Río Grande do Sul, con las terminaciones grandes y bien formadas en casi toda la cara. Sin tratamiento.

Cada cristal es una pieza única de la naturaleza, por lo que entre una y otra, pueden presentarse variaciones en forma, color, brillo, vetas, inclusiones y marcas naturales propias de su proceso de formación.

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Descripción

Drusa de amatista brasilera de 1.747 gramos

Una placa de cristales de amatista de 21 centímetros en su lado mayor, cortada de la pared de una geoda. Pesa casi dos kilos y se apoya de canto o se acuesta, según cómo se quiera mirar.

Lo que distingue a esta pieza es el tamaño de los cristales. En la mayor parte de la cara las terminaciones llegan a un centímetro y están completas: se ven las seis caras y la punta piramidal de cada una, no un tapiz de granos. El violeta es medio a intenso en el centro y se aclara hacia los bordes, donde los cristales se hacen más pequeños y casi incoloros. Entre unos y otros asoman zonas pardas: es el hierro del terreno, depositado entre los cristales mientras crecían.

Que un cristal esté completo significa que tuvo espacio y tiempo para cerrarse. En una drusa apretada, los cristales se estorban y se quedan a medias. Aquí no: por eso se puede recorrer la cara y ver una punta detrás de otra.

De dónde viene

De Río Grande do Sul, en el sur de Brasil, que junto con Artigas forma el mayor distrito de amatista del mundo.

Se formó dentro de una colada de basalto. Hace unos ciento treinta millones de años, cuando África y Sudamérica empezaban a separarse, se derramaron sobre esta región lavas que llegaron a tener centenares de metros de espesor. Al enfriarse, los gases atrapados dejaron cavidades. Millones de años después, por esas cavidades circularon aguas cargadas de sílice, que fueron tapizando las paredes de cristal desde fuera hacia dentro. Esta placa es un trozo de esa pared: las puntas apuntan al hueco porque crecieron hacia el vacío.

El violeta no viene del hierro solo. Hace falta además la radiación natural del terreno, que desplaza electrones en la red del cuarzo y deja lo que los mineralogistas llaman centros de color. Sin esa dosis, el mismo cristal con el mismo hierro habría salido incoloro.

Lo que representa

Nina Llinares llama a la amatista piedra iniciática y la sitúa en el sexto y el séptimo chakra. Le atribuye una vibración de transmutación que va reclasificando los pensamientos limitadores propios, y la señala como el mejor cristal para meditar.

Katrina Raphaell la lee por otro camino: para ella la amatista enseña humildad. Le pide a la mente que se rinda, que suelte lo que creía real, y sostiene que solo entonces se cruza el umbral del conocimiento. La llama piedra del alma.

De una pieza de este tamaño, las dos dirían lo mismo: no es para llevar encima, es para estar delante. Acompaña, no sustituye ningún tratamiento, y ninguna de las dos fuentes reporta efectos adversos.

Cómo se cuida

Con dureza 7 el cuarzo aguanta bien: agua a temperatura ambiente, jabón neutro, y no lo raya la arena. Para el polvo entre las puntas, un pincel seco y suave funciona mejor que el agua.

El cuidado que decide es la luz. La exposición prolongada al sol directo apaga el violeta, y no vuelve: los centros de color que la radiación construyó durante millones de años, la luz los deshace en meses. Es el error más común con una pieza así, porque pide ponerla en una ventana. Luz indirecta.

Y el peso: son casi dos kilos de cristal con las puntas hacia arriba. Una caída no la raya, la desportilla.

Preguntas frecuentes

¿Es la pieza de la foto?

Sí. Es pieza única y la fotografía es de este ejemplar, no de referencia. Cuando se venda, la ficha desaparece de la tienda.

¿Las zonas pardas entre los cristales son suciedad?

No. Es hierro depositado entre las puntas mientras la drusa crecía, y forma parte de la pieza. No se limpia ni se debe intentar: lavarla con ácido para blanquearla es un tratamiento, y aquí no lo hay.

¿Se decolora con el sol?

Sí, y de forma permanente. Con luz indirecta conserva el violeta indefinidamente; en una ventana lo pierde en meses.

Información adicional

Peso 1,747 kg
Dimensiones 7,5 × 15 × 21 cm
Dureza Mohs

7

Tolera agua

Sí

Origen

Brasil, Río Grande do Sul

Tratamiento

Ninguno

Valoraciones

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Placa de cristales de amatista de violeta medio a intenso, con las puntas grandes y bien formadas.
Drusa Amatista Brasilera 1.747gr
El precio original era: $830.000.El precio actual es: $498.000.